América Latina, China y una transición energética justa: El caso de Colombia
DeFelipe, C., & Díaz, J. (2026). América Latina, China y una transición energética justa: el caso de Colombia (América Latina, China y una Transición Energética Justa: Serie de Documentos de Trabajo). Universidad del Pacífico Centro de Estudios sobre China y Asia-Pacífico, Boston University Global Development Policy Center.
Este estudio analiza el papel de China en la transición energética justa en Colombia. Para ello, se abordan los desafíos de gobernanza socioambiental derivados de la posición del país en la cadena de suministro minera, y se revisa la vinculación de China con las políticas de diversificación energética y económica en los sectores de energía solar y electromovilidad.
Como antecedente, se plantea que la presencia económica histórica de China en Colombia se caracteriza por ser tardía y marginal. En 2002, ésta empieza a hacerse más activa gracias a las inversiones en el sector petrolero. Desde 2019, la llegada de los primeros proyectos de energía solar, la puesta en operación de los dos únicos proyectos mineros chinos, y la firma de acuerdos de intención en cooperación para la transición energética y la minería, plantean un escenario de cambio estratégico en la relación entre ambos países, y de contribución de China para la transición energética justa en Colombia. Pese a un aumento de la Inversión Extranjera Directa (IED) china a partir de 2020, Colombia no es aún un destino relevante de la inversión china en América Latina, y el incremento mencionado no responde a un trato preferencial por parte del gobierno colombiano en comparación con otras empresas extranjeras.
El análisis se hizo en dos ejes. En el primero, se exploró la dimensión minera de la transición energética a partir del ejemplo de la mina de oro Buriticá de Zijin Continental Gold, para lo cual se analizaron los aspectos de cumplimiento de la normativa social y medioambiental y la adopción de estándares de desempeño ambientales, sociales y de gobernanza (ESG), así como los lineamientos normativos de debida diligencia y principios voluntarios como bases para lograr una transición energética justa. Si bien el oro no se cataloga como un mineral de transición, el análisis de Buriticá permite establecer un precedente temprano de los retos de la gobernanza minera para futuros proyectos de inversión china enfocados en minerales estratégicos en Colombia. Del mismo modo, la empresa Zijin constituye un caso de interés comparado por tratarse de una transnacional con presencia en los sectores de cobre y litio en otros países de la región. En cuanto al segundo eje, se revisó el aporte de las inversiones chinas a la diversificación energética y la transformación productiva colombiana a través de los proyectos de energía eólica y electromovilidad con participación de empresas chinas.
Se encontró que, aunque Zijin tiende a cumplir con normas y regulaciones medioambientales y sociales colombianas, y cuenta con robustos y ambiciosos programas ESG alineados con estándares internacionales, las deficiencias estructurales de la gobernanza minera, el efecto distorsionador de la minería ilegal y de grupos armados sobre la gobernanza minera, y el alcance limitado de las políticas ESG, limitan la capacidad de la empresa para aportar a la construcción de una transición energética justa. En el caso de la diversificación energética y productiva, a pesar de la existencia de planes de transformación industrial y del interés de vincular a China en la transición energética, Colombia no ha avanzado en estos objetivos ni se han desarrollado estrategias efectivas para integrar inversiones chinas en cadenas de valor nacionales, por lo que las inversiones chinas permanecen limitadas a provisión energética sin integración de capacidades manufactureras de las regiones.
Se concluye que: primero, aunque China presenta oportunidades para la transición energética en Colombia, las actuales deficiencias en la gobernanza minera contienen el riesgo de multiplicar conflictos territoriales minero-energéticos; y segundo, que no están dadas las condiciones para traducir la inversión china en transformación productiva local para la transición energética. Para ello, es preciso entender las condiciones sobre especificidad territorial, adaptación cultural y marcos institucionales que optimicen inversiones chinas orientadas a objetivos de desarrollo nacional, y que a la vez garanticen principios de transición justa.
Para mejorar la cooperación en cuanto a transición energética entre Colombia y China, se propone un marco integral que incluya: fortalecer la gobernanza ambiental, reportar indicadores de impacto de gobernanza social y medioambiental, promover una diversificación económica real, mejorar las relaciones interculturales, condicionar el financiamiento a estándares socioambientales y de diversificación económica, y crear mecanismos independientes de supervisión. Se enfatiza la necesidad de contar con políticas diferenciadas que consideren las particularidades territoriales.
