Experiencia de aprendizaje en China
Rosa Soledad Llaccta Torres
Estudiante de Ingeniería Empresarial – Universidad del Pacífico
Mi experiencia en China, en el marco del China–Latin America Challenge to Alleviate Poverty, no fue simplemente un viaje académico ni la culminación de un concurso internacional. Representó un espacio de aprendizaje profundo, en el que la observación directa se transformó en reflexión crítica sobre el desarrollo, la economía, el rol de las instituciones y la importancia de la estrategia técnica en la lucha contra la pobreza.
Recorrer distintas ciudades de China me permitió conocer una realidad que, a primera vista, parece distante de la latinoamericana. Sin embargo, más allá de las diferencias culturales, sociales y políticas, lo que más me impactó fue comprobar cómo ciertos modelos de organización y planificación han logrado mejorar de manera efectiva las condiciones de vida de la población. Si bien muchas de estas estrategias no son directamente replicables en el contexto latinoamericano, observar su funcionamiento en territorio me permitió comprender que el desarrollo no responde a una fórmula única, sino a procesos construidos desde el respeto al contexto, la planificación rigurosa y la constancia sostenida. En este sentido, la disciplina y perseverancia que caracterizan a la sociedad china se presentan como factores clave de su progreso.
Uno de los aprendizajes más significativos fue observar cómo el crecimiento económico se articula con una visión de largo plazo. Desde mi formación en Ingeniería Empresarial, orientada a la eficiencia operativa y la gestión estratégica, resultó especialmente valioso ver estos principios aplicados a gran escala. Un ejemplo de ello fue la visita a las instalaciones de China ENFI Engineering Corporation y China Minmetals Corporation en Beijing, donde pude comprender la importancia de la gobernanza, el compromiso institucional y la planificación estratégica en sectores clave para el desarrollo nacional. Además, en las empresas productivas que conocimos, me impactó comprobar que la búsqueda de rentabilidad no excluye la responsabilidad ambiental y social, sino que puede integrarse de manera coherente cuando existe una visión clara de futuro.
La inmersión académica en la Universidad de Tsinghua fue el eje central de esta experiencia. Visitar el laboratorio del Departamento de Ingeniería y conocer proyectos tecnológicos con impacto directo en la población permitió evidenciar el rol activo de la universidad en la transformación social. De manera complementaria, la visita al Rural Revitalization Center de la universidad nos mostró cómo la investigación puede traducirse en soluciones concretas para comunidades rurales. En este contexto, comprendí que la sostenibilidad no es solo un concepto ambiental, sino un pilar de viabilidad económica y social.
En la comunidad de Hunan, la teoría aprendida en aulas cobró vida. Al visitar la fábrica de fideos de arroz del Zuosheng Group, me impresionó cómo la seguridad alimentaria es tratada como una prioridad ética y estratégica. De manera similar, en la fábrica de calzado Jinfu Kaisheng Footwear Industry, observé procesos de manufactura que integran a la población local en cadenas de valor de mayor alcanse. Estas experiencias reforzaron mi convicción de que la optimización de procesos y la calidad pueden generar rentabilidad sin desligarse del bienestar social.
La innovación no se limitó al ámbito industrial. En Hunan también conocimos zonas de camping innovadoras, desarrolladas como modelos de agroturismo sostenible, donde el crecimiento económico convive con la preservación del entorno natural y la identidad cultural. Asimismo, visitar zonas turísticas como el Cañón de Zhangjiajie permitió comprender cómo China protege y pone en valor su patrimonio natural como un activo económico sostenible.
El aprendizaje más importante que me llevo de esta experiencia es la motivación y la responsabilidad de transmitir lo que vi, no como un modelo a copiar, sino como una fuente de aprendizaje. Me emociona poder analizar estas experiencias e identificar qué elementos podrían adaptarse a comunidades con características similares en el Perú, considerando nuestras propias realidades sociales, económicas y culturales. Este proceso de observación, reflexión y adaptación es, para mí, uno de los mayores aportes que puede generar un intercambio académico de esta naturaleza.
A nivel personal, este viaje fue un ejercicio de introspección. Estar inmersa en un entorno tan distinto me llevó a replantear mis ideas sobre desarrollo y políticas públicas, entendiendo que solo pueden evaluarse adecuadamente cuando se analizan dentro del contexto social en el que se aplican. Regreso de esta experiencia con una formación fortalecida y una sensibilidad renovada frente a las realidades sociales, reafirmando mi compromiso de contribuir, desde mi posición como estudiante y futura ingeniera, a soluciones que generen impacto social real y sostenible.
Finalmente, deseo expresar mi sincero agradecimiento al Centro de Estudios sobre China y Asia-Pacífico (CECHAP) de la Universidad del Pacífico por el acompañamiento constante y la oportunidad de formar parte de esta experiencia académica internacional. Asimismo, agradezco a la profesora Nifta Lau y al equipo que hizo posible mi participación en el concurso, cuyo apoyo y orientación fueron fundamentales a lo largo de todo el proceso. Esta experiencia no solo fortaleció mi formación académica, sino que amplió de manera significativa mi perspectiva sobre el desarrollo, la cooperación internacional y el rol que los jóvenes podemos asumir en la construcción de soluciones con impacto social.








