Mi experiencia en China con Tsinghua University
Jamil Armas
Estudiante de Economía – Universidad del Pacífico
Sobre el programa
El programa «China–Latin America Challenge to Alleviate Poverty» es una iniciativa organizada por Tsinghua University que reúne a estudiantes de América Latina para trabajar en propuestas orientadas al alivio de la pobreza. Junto a mi equipo, conformado por Marisol, Frida y Rosa, obtuvimos el segundo lugar en la competencia, y el viaje a China fue la recompensa: dos semanas de inmersión académica, empresarial y cultural en Tsinghua University, la universidad número uno de Asia.
La experiencia
Llegamos a Beijing después de un vuelo de 32 horas y nos instalamos en el campus de Tsinghua. Desde el primer día, la dinámica fue intensa. Fuimos recibidos junto a los ganadores de Chile, Brasil y China, y el programa arrancó de inmediato.
Durante las primeras jornadas en Tsinghua tuvimos clases con la profesora Chen Tao Tao sobre el auge de China desde 1980 hasta la actualidad. Su clase no fue solo un recorrido histórico: explicó cómo las empresas chinas enfrentaron enormes dificultades durante más de diez años al expandirse al extranjero antes de lograr un crecimiento real y sostenido. Esa idea me marcó: el crecimiento no es inmediato, requiere años de esfuerzo constante antes de que los resultados se vuelvan visibles.
También asistimos a una sesión con el profesor Shao Lei, quien nos presentó proyectos de inteligencia artificial. Después visitamos el Instituto de Design Engineering, donde estudiantes nos mostraron los prototipos que están desarrollando actualmente. Ver el nivel de los proyectos y la dedicación de los estudiantes de PhD fue impactante. Llevan años dedicados a un solo tema con una disciplina que no había visto de cerca.
El componente empresarial incluyó visitas a China ENFI Engineering Corporation, donde Du Bin nos mostró la organización de la empresa, sus productos y su enfoque en sostenibilidad, y a China Minmetals Corporation, donde fuimos recibidos por los directivos, incluyendo a Zhu Yue. En ambos casos pude ver de primera mano cómo operan grandes corporaciones chinas: con una visión de largo plazo y una escala que no es fácil dimensionar desde fuera.
Fuera de Beijing, viajamos a la provincia de Hunan. Ahí visitamos una escuela primaria, donde pude observar desde temprana edad la cultura de esfuerzo y disciplina que caracteriza al sistema educativo chino. También recorrimos fábricas donde entendimos el proceso de producción de principio a fin, para luego visitar la aldea Qín Jiāpíng.
Durante el programa fuimos entrevistados por CGTN, el medio estatal chino, donde conversamos sobre nuestra experiencia y sobre la percepción de la cultura asiática desde América Latina.
Lo que me llevo
Más allá de los lugares visitados y las empresas conocidas, lo que más me marcó fue una cultura que se respira pero que no se habla mucho: la convicción de que las decisiones que tomas hoy cambian tu futuro. Desde el colegio, hay una cultura de esfuerzo y trabajo duro que no se impone, simplemente está en todo lo que hacen. Lo vi en los estudiantes de PhD con los que interactué, en la forma en que la profesora Chen explicaba los años de lucha de las empresas chinas antes de despegar, y en la disciplina de los niños de la escuela primaria en Hunan.
Estar en Tsinghua fue un punto de inflexión para mí. Me hizo replantear mi forma de pensar el crecimiento tanto profesional como personal. No me dio respuestas definitivas, pero sí mejores preguntas. Me hizo entender que el crecimiento real no es lineal: requiere paciencia, consistencia y la convicción de que lo que estás construyendo hoy va a dar frutos, aunque hoy no lo parezca.
Agradezco profundamente a la Universidad del Pacífico y al CECHAP por esta oportunidad, a Tsinghua University, a la profesora Nifta y a todas las personas que hicieron posible esta experiencia. Me llevo más preguntas que certezas, nuevas amistades con compañeros de Perú, Brasil, Chile y China, y muchas ganas de seguir aprendiendo.





